Bebé en casa, Maternidad emociones

Post parto del segundo embarazo

El post parto, puerperio, cuarentena…es como el gran apestado…en muy pocos sitios hablan de él o quizás nosotras son queremos escuchar.

Ya el primer post parto me impresionó, pero este segundo se me está haciendo aun más duro…empecemos por el principio:

Entuertos:  En el hospital al poco de dar a luz descubrí que son los entuertos…inocente de mí pensé que yo estaba vacunada contra ellos ya que en el parto anterior ni lo noté, pero no my friends, el tema es que la mayor parte de las parturientas ni nos enteramos en el primer parto. Para aquellos que no lo sepáis los entuertos son los espasmos del útero al irse contrayendo, y sí en el segundo se notan, y vayan si se notan hasta tal punto que tuve que pedir calmantes.

Sangrado: vale que tuve hemorragia en el parto pero el sangrado fue mucho más intenso que en mi primer parto, y por lo visto eso es lo que suele suceder, así que prepararos para estaros cambiando y limpiando un montonazo de veces…como ventaja, ha remitido mucho antes que en el anterior parto 🙂

Visitas: en el hospital, aprendí del primero y no me vuelve a pasar, esta vez cero visitas, solo los más cercanos pero me negué a que la habitación del hospital volviera a parecer de nuevo el camarote de los hermanos Marx.

Lactancia: con mi anterior hija tuve un lio de conceptos, digamos que no entendí, no me explicaron correctamente… el proceso, la palabra calostro era una gran desconocida para mí y los primeros días pensé que no tenía leche y por tanto que no merecía mucho la pena ponerle demasiado a menudo al pecho y etc, como resultado mi hija perdió más de un 10% del peso al nacer, casi la dejan ingresada, tuvimos que darle complemento e ir todos los días al hospital a control de peso. Esta vez tenía bien claro cuales eran las fases y sobre todo una gran confianza en mí, de tal manera que cuando la niña había perdido también bastante peso y me dijeron que lo mismo había que dejarla ingresada, me permití el lujo de decirles a las pediatras, espera a que pasemos del calostro a la leche…y así fue el día que me subió la leche había cogido en unas horas 80 gr y así es como nos fuimos a casa.

Primera noche en casa: la primera noche con nuestra otra hija fue caótica, no paraba de llorar y estuvimos a punto de regresar al hospital con ella. Esta vez aunque parezca mentira dormimos muuuucho mejor. Me dio mucha pena meterme a la pequeña en la cama y dejar a la mayor (de 2 años) dormir solita en la suya, así que nos metimos los 4 en nuestra cama (de 1,80 por suerte). Y resultó que la pequeña solo se despertó una vez en mitad de la noche para comer y la mayor durmió del tirón (y como si de un milagro se tratara desde que empezó el año ha dormido todas las noches en su cama del tirón). Así que puedo decir que superamos la primera noche con nota.

Tripa: aquí si que puedo decir que he salido perdiendo…a tres semanas de haber dado a luz todavía sigo con mi rayita oscura que me dividía la tripa en dos y con más tripa de la que me gustaría…si bien el ombligo está empezando a estar para dentro (ole!)

Caos: cuando llega un bebé a casa te parece increíble que algo tan pequeño pueda poner tan patas arriba todo…bueno pues con mi primera hija eso me alteraba tanto que intentaba constantemente mantener un orden impoluto, con la segunda para qué…teniendo una de dos años en casa que está en proceso de aprender la importancia del orden y una bebé recién nacida he decidido bajarme de la filosofía Marie Kondo y dejarme llevar por el caos y oye lo bien que me ha sentado.

Duchas: curiosamente, al cambiar de concepto de paradigma encuentro sitio para mi higiene personal…cuando tuve a mi primera hija no encontraba hueco para ducharme ¿por qué? porque para mí una ducha equivalía a un relajarte chorro de agua, masaje con guante de crin, crema y acondicionador en el pelo, aceites, cremas reductoras, secado, plancha, maquillaje…ahora la ducha es algo rápido de puro aseo personal y pum!! en 2 minutos me doy la ducha, si estoy con las dos la mayor se queda en el wáter sentada con algo que la entretenga y la pequeña en su cestina recién tomada el pecho para que aguante no dos sino 5 minutos!

Ánimo: en mi primer post parto ni lo pensaba…estaba tan desbordada por la novedad que la verdad ni me planteaba como estaba, ahora las hormonas a flor de piel, todo me emociona, por todo lloro y veo a mi bebé y no quiero que sea el último…así que para terminar deciros que ojalá en un par de años pueda escribir otro post en el que os cuente las sensaciones del tercer post parto!

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s